28/08/2024
Costa Rica se consolida cada vez más como un destino predilecto para compradores internacionales de bienes raíces de lujo, gracias a su combinación única de exclusividad, naturaleza y comodidad. Este auge es especialmente evidente en las zonas costeras, donde las propiedades de lujo están en el centro de un mercado en expansión.
Costa Rica no solo se destaca por su estabilidad económica y liderazgo ambiental a nivel mundial, sino que también se ha convertido en un destino atractivo para los inversores en bienes raíces de lujo. En los últimos 25 años, la economía costarricense ha experimentado un crecimiento constante, impulsado por políticas favorables a la inversión extranjera y la liberalización del comercio. En 2023, Costa Rica alcanzó cifras récord en inversión extranjera directa, superando sus metas y consolidándose como un imán para el capital internacional.
Estados Unidos sigue siendo la principal fuente de inversión extranjera directa, con un notable interés de compradores norteamericanos en propiedades de lujo en el país. Además, hay un considerable interés internacional de países como Bélgica, que representa el 11% de la inversión, y Suiza y Panamá, con un 4% cada uno.
Este dinamismo se refleja en el hecho de que, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en 2024 se registró un incremento del 22% en la emisión de permisos de construcción para viviendas de más de 200 metros cuadrados. El auge en el mercado inmobiliario de lujo ha sido impulsado, en parte, por significativas mejoras en la infraestructura, como la expansión del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber en Liberia, que ha facilitado el acceso a Guanacaste. Esta región se ha convertido en una de las más codiciadas para el mercado inmobiliario de lujo.
Costa Rica se ha posicionado como el tercer destino más popular en América para estadounidenses interesados en adquirir propiedades. Entre agosto de 2023 y agosto de 2024, las búsquedas de bienes raíces en el país aumentaron un 9% en plataformas especializadas. Las áreas más buscadas incluyen zonas costeras como Jacó, Tamarindo y Nosara, así como zonas residenciales en el oeste de San José, como Escazú y Santa Ana.
Expertos en el mercado inmobiliario señalan que muchos compradores extranjeros, especialmente aquellos acostumbrados a los altos precios de apartamentos pequeños en ciudades como Nueva York, Miami o Los Ángeles, ven las propiedades de lujo en Costa Rica como una opción extremadamente atractiva.
En comparación con estas grandes urbes, en Costa Rica pueden adquirir propiedades significativamente más espaciosas, con mejores comodidades y una mayor privacidad, todo por un precio relativamente menor. Esta diferencia de costo se traduce en un valor sustancialmente superior para los compradores, quienes encuentran en el mercado costarricense una excelente relación entre precio, calidad de vida y exclusividad.
Aunque el concepto de lujo varía según la ubicación, las casas de lujo en Costa Rica comparten ciertas características distintivas. Estas propiedades suelen contar con amplias habitaciones con vestidores tipo «walk-in closet», áreas sociales con vistas al mar, piscinas y jacuzzis. Sin embargo, no todas las propiedades enfatizan los acabados de alta gama; algunas priorizan la privacidad o las vistas panorámicas.
En términos de ubicación, zonas costeras como Carrillo y Liberia son preferidas por celebridades debido a sus lujosas residencias y la cercanía al aeropuerto de Liberia. Por otro lado, lugares como Santa Cruz y Tamarindo son atractivos para familias, gracias a su acceso a escuelas privadas, centros comerciales y supermercados.
El auge del mercado de lujo ha traído consigo nuevas tendencias en diseño y construcción: