Acciones en alza y bonos en baja:

Las mejores oportunidades de inversión para el resto de 2024

07/10/2024

A medida que transcurre 2024, las acciones han ganado protagonismo, mientras que los bonos han decepcionado a muchos inversores. Este cambio en las preferencias se debe, en gran parte, a la creciente confianza en que la Reserva Federal (Fed) conseguirá un «aterrizaje suave» de la economía, lo que significa controlar la inflación y estimular el crecimiento económico sin desencadenar una recesión.

Este optimismo ha impulsado al índice S&P 500, que mide el desempeño de las 500 principales empresas cotizadas en EE. UU. y es considerado un barómetro clave del mercado bursátil. Por primera vez desde 2019, el índice registró ganancias en septiembre, a pesar de que este mes es históricamente uno de los más volátiles y desfavorables para las acciones.

Según la más reciente encuesta de Bloomberg Markets Live Pulse realizada entre el 23 y el 27 de septiembre de 2024, el 60% de los 499 encuestados pronostica que la renta variable estadounidense será la opción más rentable en el cuarto trimestre del año. Los inversores han identificado mayores oportunidades en las acciones, particularmente en empresas de mercados emergentes, mientras se alejan de opciones más tradicionales como los bonos del Tesoro, el dólar y el oro, activos que suelen actuar como refugios en tiempos de incertidumbre.

La razón detrás de este cambio es que, en un entorno de recortes de tasas de interés y expectativas de estabilidad económica, los activos tradicionales ofrecen rendimientos menores. Ante esta coyuntura, los inversores han optado por redirigir su atención hacia las acciones, lo que refleja un apetito por el riesgo y una renovada confianza en que el crecimiento del mercado bursátil compensará los riesgos asociados a formas de inversión más conservadoras.

Esta tendencia coincide con las expectativas de que la Fed continuará recortando los tipos de interés en lo que queda del año, habiendo ya reducido medio punto en su reunión de septiembre. Estos movimientos han incrementado el optimismo en Wall Street, acompañado del mayor repunte de las acciones chinas desde 2008, impulsado por estímulos económicos del gobierno de Xi Jinping.